BILLETES DE 2MIL, ¿PUERTA AL LAVADO DE DINERO EN MÉXICO?

Un billete con la imagen de los escritores Rosario Castellanos y Octavio Paz estará en la cartera de los mexicanos o al menos ese es el plan del Banco de México (Banxico) para los próximos cuatro años.

Odoo CMS- Imagen simple flotante

Aunque la idea de poner en circulación papel moneda con una denominación de 2 mil pesos puede parecer novedosa, la realidad es que esto es un alma de doble filo, ya que el uso de efectivo es utilizado para cometer ilícitos relacionados con el lavado de dinero.

Daniel Ortíz de Montellano Velázquez, integrante de la Comisión de Prevención de Lavado de Dinero del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), ve un riesgo con la emisión de billetes de alto valor en el país.

“Las altas denominaciones por excelencia se consideran como un riesgo para el lavado de dinero, pues reducen el volumen de efectivo que se puede transportar. No es lo mismo viajar con 100 mil pesos en billetes de 50 que en billetes de 500 o de mil pesos”, explica.

Para el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI, por sus siglas en inglés), el dinero en efectivo es utilizado por grupos delictivos, debido a que les permite diseñar sistemas complejos para blanquear el efectivo.

Una de las principales razones de la popularidad del papel moneda entre los grupos criminales es que evita el rastreo por parte de las instituciones de seguridad.

El estudio Lavado de dinero a través del transporte de efectivo elaborado por GAFI destaca que el traslado de billetes es un problema que padecen tanto países en desarrollo como economías basadas en dinero físico y sofisticados en sistemas financieros.

“Los regímenes antilavado han llevado a la prevalencia de transporte de dinero en efectivo como un método alternativo para mover el producto del delito y garantizar su seguridad al alejado del sistema financiero tradicional”, se lee en el análisis del Grupo.

Para el organismo internacional, México enfrenta un alto riesgo de lavado de dinero derivado de actividades ilegales asociadas al tráfico de drogas, extorsión, corrupción y evasión de impuestos.

Sin embargo, destaca que en el país se han implementado medidas preventivas y canales eficientes de cooperación internacional.

MÉXICO CONTRACORRIENTE

La emisión del billete de más alta denominación que Banxico planea emitir en 2022 se contrapone a los esfuerzos de algunos bancos centrales en el mundo para eliminar el papel moneda de mayor valor al considerar que es una oportunidad para el blanqueo.

El argumento del instituto central de México para validar dicha denominación es que si se considera necesaria para satisfacer las necesidades de los usuarios se pondrá en marcha.

Hasta ahora, se conoce poco del que podría ser el papel moneda de 2 mil pesos. Su debut, en caso de aprobarse, se daría una vez que el organismo encargado de evaluar la política monetaria del país finalice con la emisión de los billetes de menor valor.

Por el contrario, a finales de este año, el Banco Central Europeo (BCE, por sus siglas en inglés) dejará de imprimir billetes de 500 euros. La decisión de sacarlo de circulación se tomó en marzo del año pasado. Mario Draghi, presidente de la entidad financiera, dijo entonces que le preocupaba que este papel facilitara actividades ilegales.

Por su parte, Ortíz de Montellano Velázquez considera que en México el dinero líquido (efectivo) sigue siendo el rey, a diferencia de países como Estados Unidos y algunos en la Unión Europea, situación que podría ser un bache para avanzar en la eliminación del papel moneda de alta denominación.

“(El billete de 2 mil pesos) va contracorriente porque tanto el BCE como otros organismos ya no aspiran a emitir dinero de alta denominación, ya que su aceptación se vuelve más complicada y se presta a la falsificación”, asegura el experto del CCPM.

No obstante, dejar de utilizar dinero en efectivo en México es una misión difícil ante la falta de servicios financieros en algunas comunidades rurales del país.

El integrante de la Comisión de Prevención de Lavado de Dinero del CCPM añade que en el país aún no se reduce la brecha de la inclusión financiera, pues no se ha logrado migrar a toda la población hacia los pagos electrónicos, digitales o incluso con un dispositivo móvil.

Aunque se muestra optimista ante la posibilidad de dejar de usar dinero físico, al considerar que es necesaria una estrategia que vaya más allá de tener acceso a la banca tradicional como la creación de una campaña para que los mexicanos aprendan educación financiera, así como las bondades de las transferencias sin efectivo.

“En México, tenemos que fortalecer la parte de la inclusión financiera porque desafortunadamente aún existen comunidades en nuestro país donde no hay ni una sucursal bancaria”.

Fuente: /www.reporteindigo.com

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