DEFRAUDACIÓN DEBE CALIFICAR COMO DELINCUENCIA ORGANIZADA: CARLOS ROMERO ARANDA

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Uno de los principales objetivos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es acabar con la fiesta de todos aquellos que se dedican a lavar dinero y evadir sus impuestos, de acuerdo con Carlos Romero Aranda, procurador fiscal de la Federación.

“Ahora sí se acabó la fiesta. Para los dueños, los delincuentes organizados eran una excelente fiesta y no pasaba nada. Tenemos que ser muy enfáticos en lo que son los delitos”, acotó.

En entrevista con Javier Solórzano, Romero Aranda precisó que el gobierno quiere cambiar la perspectiva del “no pasa nada” a “el sí pasa”, para poder combatir adecuadamente a quienes se dedican a actos ilícitos.

“Al día de hoy la defraudación fiscal es deporte nacional. Las cifras del 2014 al 2018 del Servicio de Administración Tributaria (SAT) se calculan en más de 2 billones de pesos facturados. Tenemos que atacarlo. Tenemos las facultades y lo debemos hacer”, aseveró.

Por lo anterior, Romero Aranda refirió que se busca aprobar una iniciativa para que la defraudación fiscal se considere como delincuencia organizada y, de esta manera, poder seguir la huella del dinero.

“Es un tema muy complicado seguir la huella del dinero. En muchos de estos esquemas utilizan dinero en efectivo que salió de actividades ilícitas. El seguir la huella de dinero en efectivo tiene una complicación, pero lo estamos haciendo. Estamos haciendo las investigaciones adecuadas y creo que podemos llegar a buen término”, aseguró.

Actualmente, en el Senado está la iniciativa para considerar la defraudación fiscal como delincuencia organizada, ya que, de acuerdo con los motivos, en estas estructuras existen diversos participantes.

Por peces gordos y flacos

El procurador fiscal de la Federación hizo énfasis en que el gobierno no sólo irá por “los peces gordos”, es decir, aquellas figuras que son reconocidas y realizan ilícitos, sino también por “los peces flacos”, los cuales no son menos importantes.

“Cuando se hacían estos operativos y se iban por los peces gordos, usualmente eran gobiernos que no tenían la legitimización respectiva. Entonces tenían que hacer esos grandes operativos para legitimarse. Aquí no necesitamos legitimarnos. El presidente ganó por una mayoría (...) Nosotros estamos viendo que se cumpla la ley, sean peces gordos o peces flacos”, comentó.

Añadió que el lavado de dinero y la evasión fiscal son ilícitos que pasan en todos lados, pero que se han hecho más visibles en grandes ciudades, en donde hay mayor actividad económica y mayores recursos, así como también en las zonas donde hubo más programas sociales.

“Los grandes defraudadores están en las empresas, arriba como beneficiarios. El lavado de dinero que se da es con grandes cantidades de efectivo. Esto se da en las grandes urbes”, destacó.

Indicó que la evasión fiscal no sólo se comete a través de empresas fantasma o el desvío de recursos, sino también a través de empresas de outsourcing que no declaran el salario real de sus trabajadores para ahorrarse dinero y, además de afectar al fisco, afectan a su personal en su cotización ante el seguro social o el Infonavit.

Fuente: El Economista

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