REVOLUCIÓN REGULATORIA EN EL SECTOR, LEGADO DE LA CRISIS

La crisis puso de manifiesto la insuficiente capitalización de las entidades bancarias con relación a sus niveles de apalancamiento; el nivel de riesgo ha disminuido, en ese sentido la crisis ha terminado.

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Tras la crisis financiera que estalló en el 2008, se generó una revolución regulatoria que ha protegido a los bancos globales de caer en incidentes similares a los acumulados en ese momento, advirtió el director de Moody’s México, Alberto Jones.

“El nivel de riesgo ha disminuido sustancialmente. En ese sentido la crisis financiera global ya ha terminado”, consignó.

Sostuvo que las políticas aplicadas por los bancos centrales para dar soporte a la economía mundial en la inminente recesión “favorecieron también que empresas y bancos de economías emergentes aprovecharan extraordinariamente bien la inyección de liquidez”.

De manera que emitieron bonos a tasas incluso fijas a largo plazo (30 años), “lo que ha sido extraordinariamente positivo para el sector industrial”.

Desde la óptica del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés), la mayor asociación de entidades financieras del mundo, hay un riesgo latente en la acumulación de vencimientos de deuda de emisores no bancarios, ante la evidente alza de tasas.

“En un ambiente de bajo crecimiento económico y debilidad de ganancias de los corporativos, se amplía la exposición a un dólar robusto y la tendencia al alza de las tasas”, han explicado los expertos del IIF en diversos análisis.

El directivo de Moody’s asegura en cambio que “no estamos aún enfrente de una crisis de falta de financiamiento emergente” y que las tasas bajas y compras de activos que dirigieron los bancos centrales de Estados Unidos, Europa y Japón, han sido medidas determinantes para favorecer la salida de la recesión mundial, las finanzas de los emisores corporativos y a los bancos de economías emergentes.

México, las barbas a remojar

De acuerdo con el director del Área Económica en el think tank veracruzano Saver, Luis Pérez Lezama, la crisis mundial no pegó en el mercado financiero.

“La regulación de México no permite portafolios apalancados como sí pasó en la mayoría de los mercados avanzados del mundo”.

Lo que nos pegó en el 2009 fue la caída del Producto Interno Bruto (PIB) atraída por la recesión internacional, consignó.

Con él concuerda el director de Economía de la Universidad Panamericana (UP), Gabriel Pérez del Peral, quien sostiene que “el hecho de que la regulación no permitiera portafolios de inversión apalancados fue sin duda un dique que nos apartó del incendio”.

El experto de Saver consignó que en el plano regulatorio, al ver México la situación financiera mundial, comenzó a fortalecer su regulación y a anticiparse en el cumplimiento de los Acuerdos de Basilea y más recientemente, a fines del año pasado, impulsó el código de ética de los formadores del mercado.

De acuerdo con un análisis de especialistas, “la necesidad de realizar actuaciones que permitan una estabilización de los mercados y una recuperación de la confianzas de los agentes es necesaria para la recuperación de los mercados financieros y para la reactivación económica”.

La crisis puso de manifiesto la insuficiente capitalización de las entidades bancarias con relación a sus niveles de apalancamiento y a algunas actividades como la titulización de activos o sus carteras de negociación.

De manera coordinada, a través de los acuerdos alcanzados en el seno del G20, se trabajó en la modificación de las normas de solvencia de Basilea II, y las de Basilea III, donde México ha sido de los países más avanzados en la ejecución.

Cabe destacar que, tras la firma del Código Global de Conducta y la creación del Comité del Mercado Cambiario Mexicano, se ha refrendado el compromiso de México con las buenas prácticas para promover la integridad y el buen funcionamiento del mercado de cambios en el país.

Especialistas afirman que, “México se curó en salud. Aprendió que una regulación laxa no es conveniente y genera vulnerabilidades en el sistema de pagos de países, al fortalecerse la regulación, y México la aprovechó”.

Aprendizaje

El economista en jefe de Investigación en el IIF, Sergei Lanau, consideró que, en efecto, “estamos en mejores condiciones que en el 2008”.

“Los reguladores financieros del globo aprendieron mucho de los eventos del 2008 y el 2009 y la regulación de verdad ha mejorado (...) además el crecimiento se está apuntalando gracias al mejor desempeño de Estados Unidos”.

Dice que es complicado aseverar que nunca más se presentará un evento como el del 2008. “Posiblemente en el resto de nuestras vidas volveremos a ver algo así. Pero lo cierto es que se han fortalecido las regulaciones para evitar un deterioro como el que tuvimos, que tanta riqueza destruyó y que se sigue reparando”.

En tanto, el catedrático de la UP observó que hoy la banca está mejor capitalizada, que en verdad ha sido una palanca de desarrollo. Si bien está vulnerable al mercado externo, sí puede contribuir al crecimiento del PIB y da una perspectiva interesante al futuro del mercado local, como motor de crecimiento.

Fuente: El Economista

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