SOCAPS ACUSAN A LA CNBV ANTE DIPUTADOS

Odoo CMS- Imagen simple flotante

A pesar de que en esta administración se dio un avance importante en el proceso de consolidación del sector de sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (socaps), con la autorización de cerca de 90 instituciones, algunas de éstas, autorizadas y no, acusaron ante diputados la intención de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) de intentar desaparecerlas para favorecer a las organizaciones más grandes.

En una reunión con diputados a la que tuvo acceso este medio, diversos representantes de socaps, tanto autorizadas como en proceso de autorización y de las que tienen que dejar de operar, expresaron sus inconformidades tanto del proceso de supervisión que realiza esta autoridad, así como su negatividad para autorizarlas, a pesar de que, afirmaron, son viables financieramente.

“Estamos conscientes de que la CNBV no considera a las socaps como entes viables, sino que trata de depurar al sector. Ha sido una persecución con disposiciones que rayan en lo absurdo”, expresó Rafael Martínez Ponce, representante de Caja Popular San Nicolás de León Guanajuato, la cual fue creada en 1962 y actualmente está en un proceso de autorización.

“Nos están pidiendo —añadió— pólizas cheques de 1968 (para autorizarnos). Esto es un vil absurdo de la CNBV. Nos está pidiendo estados financieros dictaminados de los proveedores, cuando esto por privacidad no es posible”.

Por su parte, Álvaro Aguilar Ayón, directivo de la socap autorizada Tosepantomin, indicó que en el proceso de supervisión, la autoridad les exige a estas entidades disposiciones que por su naturaleza no pueden cumplir, lo que refleja la intención de depurar al sector autorizado.

“Vengo a pedirles a ustedes (diputados) para que la CNBV detenga los procesos de salidas ordenadas que está buscando de socaps que estamos operando (...) pareciera que la autoridad tiene mucha prisa para que antes de que haya cambio de gobierno, puedan dar de baja a algunas socaps (autorizadas)”, expresó el directivo de Tosepantomin, que en el 2017 recibió el premio Europeo a las Microfinanzas.

Aguilar Ayón ejemplificó que en la actualidad la socap Tosepantomin no puede otorgar préstamos a otras cooperativas aliadas, que forman parte de la Unión de Cooperativas Tosepan, debido a que éstas son personas morales, por lo que los socios de estas organizaciones son los que tienen que pedir financiamientos a la de ahorro y préstamo para ayudar a su organización.

“Otras cooperativas son personas morales, no son personas físicas y, entonces, no se les debería de dar crédito y si se les diera crédito, tendría que ser en cantidades muy pequeñas (...) cuando se los damos (por medio de personas físicas) se nos toma como créditos simulados y debido a eso nos están pidiendo que hagamos las reservas pertinentes, que al hacerlas nos obligan a que nuestro índice de capitalización esté por debajo del límite que se pide y de esa manera puede intervenir directamente la CNBV en la socap”.

Representantes de otras socaps, como de la Cooperativa 15 de Septiembre y Cooperativa Maya del Sur, las cuales tienen que apegarse a un esquema de salida ordenada, denunciaron supuestas anomalías para no recibir la autorización para continuar operaciones.

“La CNBV nunca fue a Caja Maya del Sur a hacer la auditoría para la autorización (...) en nuestra región (Yucatán) otras socaps han sido absorbidas por Caja Popular Mexicana y por Acreimex, y nosotros hemos cumplido con todo lo que nos piden. En la actualidad seguimos trabajando”, detalló Sara Castillo, directiva de la socap Maya del Sur, la cual está amparada para realizar operaciones a pesar de haber recibido el fallo de apegarse a un esquema de salida ordenada.

Por su parte, el diputado de Morena, Ernesto Palacios, indicó que se trabajará para lograr un punto de acuerdo y así buscar detener el trato que han tenido las socaps afectadas por parte de la autoridad. “Estamos convencidos de que la economía solidaria será una piedra angular de la futura estrategia del desarrollo económico y social”.

Fuente: El Economista

Compartir