TARJETAS PARA CRIPTODIVISAS, UNA PUERTA AL DINERO NEGRO

Odoo CMS- Imagen simple flotante

 

En la batalla contra el blanqueo de capital internacional, las criptodivisas siguen siendo un escollo. Los usuarios pueden recibir pagos de fuentes desconocidas de todo el mundo, lo que hace que resulte difícil detectar el origen de delitos como ciberataques o tráfico de drogas. Además, hay una extensa red de operadores que se dedican a la compraventa de criptomonedas a cambio de efectivo.

Hasta ahora, era relativamente difícil transformar criptodivisas ganadas de forma ilegal en moneda de curso legal. Pocos distribuidores aceptan criptodivisas, por lo que las personas que ganan dinero de forma ilícita deben cambiar las criptomonedas por dinero convencional.

Eso implica asumir riesgos cambiarios y después transferir el dinero real al sistema bancario a través de servicios de cambio o de monederos virtuales. El destino es una cuenta bancaria, que resulta mucho más difícil de conseguir que un software para almacenar bitcoin.

Por consiguiente, la cantidad de criptomonedas que proceden de actividades delictivas que pasan a la economía real es escasa. Además, cualquier salida masiva de capital de la economía no regulada también podría provocar un colapso del mercado de criptodivisas.

Pero esto podría cambiar

La red de Visa está creando tarjetas de débito financiadas con criptomonedas. Otros rivales han intentado lanzar este producto, pero han fracasado por no cumplir las normas.

Sin embargo, el proyecto de Visa y Coinbase para el lanzamiento de una criptotarjeta es diferente. Según la plataforma de criptomonedas, los clientes podrán "gastar fondos de sus criptomonederos" en cualquier sitio donde se acepte Visa, prácticamente en todas partes. El límite de gasto de la tarjeta empieza a partir de 10.000 libras mensuales y, en el caso de clientes que cumplan determinados criterios, la cantidad ascendería a 20.000.

Esto plantea la cuestión de cómo Coinbase ha podido superar la regulación contra el blanqueo de capitales. En relación a las criptomonedas, el entorno regulador ha ido evolucionando, y algunas plataformas cuentan ahora con la autorización para operar siempre que cumplan con una normativa especialmente diseñada para ellas. No obstante, sigue habiendo muchos vacíos legales y los delincuentes con tecnología más sofisticada operan con criptomonederos sin ningún tipo de control.

En teoría, eso significa que cualquier persona que tenga una cuenta en Coinbase tiene los medios para recibir pagos de una fuente ilegal sin casi ningún obstáculo. Desde Visa aseguran que condicionaron esta alianza a una mejora en los controles y recuerdan que Coinbase está regulado por EU. Aunque Coinbase suele bloquear cuentas por actividades sospechosas, no parece que su sistema pueda eliminar todos los riesgos.

Aunque las plataformas de criptomonedas cumplen con la normativa de identificación del cliente, cuando alguien solicita una cuenta, la naturaleza anónima de las criptodivisas compromete su capacidad para controlar la legalidad de las transacciones. Controlar la procedencia de todos los pagos dispararía los gastos y supondría un desafío al anonimato de las criptodivisas, que siempre buscaron operar desde un sistema paralelo a la banca tradicional.

Fuente: El Economista

      ¡Suscríbete a nuestro newsletter y entérate de todas las noticias en Materia de PLD/FT!

Gracias