DOMINA FINANCIAMIENTO INFORMAL ENTRE LA POBLACIÓN

Pasó de 34 a 39% del 2012 al 2018, mientras que el crédito a través de instrumentos formales aumentó de 27 a 31%; préstamos de familiares, la principal fuente.


El acceso a financiamiento ha registrado un crecimiento general en los últimos años, pero predomina el acceso a opciones informales como son: pedir prestado a familiares, amigos o conocidos, las cajas de ahorro y recurrir a casas de empeño.


Un estudio publicado recientemente por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), con base en datos de la Encuesta Nacional Inclusión Financiera (ENIF), muestra que del 2012 al 2018 el financiamiento total se incrementó de 51 a 57% de la población adulta. El formal creció cuatro puntos porcentuales, de 27 a 31%, mientras que a través de instrumentos informales pasó de 34 a 39 por ciento.


Esto quiere decir que, al 2018, 24.6 millones de adultos obtuvieron financiamiento formal y 30.6 millones informal.


De acuerdo con la CNBV, el financiamiento informal sucede cuando una persona pide dinero prestado en instrumentos que no están regulados o supervisados por alguna entidad del gobierno, lo cual no brinda seguridad a los usuarios.


Estos instrumentos de crédito pueden ser: una caja de ahorro del trabajo o de conocidos, una casa de empeño, amigos, conocidos o familiares.


Con base en información de la ENIF 2018, los instrumentos más utilizados del financiamiento informal por parte de la población fueron sus familiares con 24%; amigos o conocidos 15%; una caja de ahorro del trabajo o conocidos 7% y una casa de empeño 5 por ciento.


Esto, precisa el informe, indica que 19.2 millones de adultos emplearon como su principal fuente de financiamiento, pedir dinero prestado a sus familiares.

La CNBV destacó el número de instrumentos informales de financiamiento que empleó cada persona adulta, pues 27% utilizó un instrumento; 10% utilizó dos, y 2% recurrió a tres o más instrumentos de este tipo.


Inciden factores sociodemográficos

En el uso de financiamiento informal entre la población, inciden ciertos factores sociodemográficos como el tipo de localidad, la edad, el nivel educativo y la condición laboral, entre otros.


Por ejemplo, precisa el estudio de la CNBV, 40% de quienes tuvieron financiamiento informal en el 2018 fueron hombres; 41% lo hizo en localidades rurales; y 43% estuvo en un rango entre 18 y 29 años de edad.


También resalta que 40% tenía escolaridad hasta secundaria; mientras que 36% contaba con licenciatura o más; además de que 44% trabajaba en la informalidad, en tanto que 38% lo hacía en la formalidad.


“El financiamiento informal por ingreso mensual estuvo relacionado inversamente con el número de salarios mínimos recibidos, esto es, a mayor número de salarios mínimos, menor porcentaje de población adulta con financiamiento informal”, señala.


Los cinco estados que tuvieron el mayor porcentaje de población adulta con financiamiento en instrumentos informales fueron: Guerrero con 56%, Sonora 48%, Veracruz 47%, Colima 46% y Sinaloa 45 por ciento.


Para gastos del hogar

El estudio de la CNBV puntualiza que en cuanto al destino del financiamiento, los gastos del hogar como son comida, personales o pago de servicios, tuvieron la mayor proporción de la población adulta que reportó haber dirigido el crédito a estos fines, tanto para las mujeres como los hombres, con 39 y 43%, respectivamente.


A su vez, se observó un comportamiento distinto entre mujeres y hombres a partir del segundo destino más frecuente del financiamiento informal. Para las mujeres fueron los gastos de salud con 23%, mientras para los hombres fue la atención de emergencias e imprevistos con 18 por ciento.


Tanto en mujeres como en hombres, en lo que menos se destinó el financiamiento informal, fue para la diversión como puede ser el pago de vacaciones o fiestas.


Instrumentos informales de financiamiento

  • Familiares: 24%

  • Amigos o conocidos: 15%

  • Caja de ahorro de conocidos: 7%

  • Casa de empeño: 5%

Fuente: El Economista

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