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LA PROBLEMÁTICA DE LOS CONTRATOS DE ADHESIÓN

Erick Hernández, Team Coord. De Consultoría




Cuando hablamos de un C.A, ¿sabes qué nos referimos? Existen evidentes beneficios de los contratos de adhesión en la práctica comercial, por ejemplo, simplifica la contratación de productos financieros, da seguridad al cliente de que lo que está contratando se encuentra en los registros de la autoridad, posiciona las características del servicio frente a los de otras instituciones financieras, y da certeza a la autoridad supervisora de la buena fe de quienes cuentan con estos documentos registrados; sin embargo, su implementación cuenta con diversas aristas, dentro de la cual, en el ámbito estrictamente jurídico emergen diversas problemáticas, que comentaremos a continuación.


Para abordar sobre los contratos de adhesión debemos recordar que, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros es ombudsman del público usuario de los servicios financieros, promoviendo y difundiendo educación y transparencia financiera para que los usuarios tomen decisiones informadas sobre los beneficios, costos y riesgos de lo que están contratando.


La función pública de la CONDUSEF se logra a por medio de disposiciones, leyes, reglamentos, acuerdos, reglas y estatutos; encaminados a ejercer sus atribuciones, procurando la equidad en las relaciones entre usuarios y las Instituciones Financieras, además de que, fungen como marco jurídico para supervisar y vigilar a quienes son autorizados para ostentarse como instituciones financieras.


Ahora bien, legalmente un contrato de adhesión es un documento elaborado unilateralmente que a manera de formato uniforme establece los términos y condiciones aplicables a la celebración de la operación entre la institución y el cliente, por lo que, tiene como característica distintiva que las partes no pactan en igualdad de condiciones ni tienen la posibilidad de transigir o negociar entre iguales. Por ello, que éste ve limitada la autonomía de su voluntad decidiendo si acepta o no los mismos términos del contrato; de modo que carece de libertad de contratación, ya que no influye de manera decisiva en el contenido y regulación de la relación jurídica con la institución.


La problemática de los contratos de adhesión, radica en que existe un evidente desequilibrio entre las partes, pues el contratante débil no tiene la posibilidad de negociar los términos en que debe quedar redactado el contrato, quedándole la única opción de contratar o no hacerlo, siendo que por esta evidente desigualdad, la legislación mexicana ha venido dotando a estos contratos de un conjunto de principios jurídicos de protección al contratante, diferentes a las reglas establecidas para los contratos negociados libremente. Estos principios regulan la relación comercial de una manera más justa, buscando el equilibrio para evitar que la parte más fuerte cometa abusos en contra de la parte más débil, mediante actos que induzcan a confusiones sobre el alcance de los contratos.


Ante esta problemática, algunos aspectos que se recomienda contemplar en los contratos de adhesión de las instituciones financieras son las siguientes:


Revisar la forma del contrato, evitando recurrir a redacciones no comunes, como el conocido uso de letra pequeña, de igual manera no alterar el orden lógico y natural del contrato, fragmentando cada tema y la colocación de cada fragmen


to en distintas partes del documento, y enfocarse en desahogar de manera precisa los términos del servicio o producto. Dentro de este punto se rescata que, no se debe recurrir a tecnicismos o citar documentos o disposiciones legales sin que estas estén debidamente explicitadas.


Deben de ajustar los términos y condiciones del producto ofertado en la redacción del contrato, evitando mezclar cláusulas de otros servicios financieros al que realmente aplicaría.


Evitar la utilización de cláusulas abusivas que menoscaben los derechos del cliente, evitando obstruir su derecho a la información, a elegir, a no ser discriminado, a ser protegido, a la seguridad, a la compensación o cualquier otra situación que cause un desequilibrio en detrimento o perjuicio del mismo.


Establecer puntualmente y de manera resaltada las contraprestaciones de la institución financiera, por ejemplo, precisar el concepto, periodo, monto o método para calcular las comisiones a cargo del cliente, señalando el o los eventos que las generen, así como señalar la tasa de interés (fija, variable o mixta) y su método de cálculo.


Evitar establecer en los contratos comisiones prohibidas, dentro de las cuales, comúnmente se incurre en cobrar comisiones por pago tardío de un crédito, cuando ya se ha pactado intereses moratorios por el mismo hecho, cobro de comisiones por gestiones extracontractuales cuando no se señaló su monto o método de cálculo, comisiones por sobregiro o intento de sobregiro en créditos, préstamos o financiamientos revolventes, comisiones por inactividad de una línea de crédito cuando se ha pactado anualidades.


Procurar señalar la vigencia, prórrogas, procedimiento y requisitos de modificaciones y terminación del contrato, así como señalar la posibilidad de cancelar operaciones no utilizadas.


Incorporar políticas de entrega de estados de cuenta, consultas de saldos, de presentación de aclaraciones y reclamaciones, de responsabilidad en caso de terminación del contrato, defunción, robo, o extravío y, señalar datos de localización y contacto de la Unidad Especializada de atención a clientes y de la CONDUSEF.


Por último, recuerda el objetivo de la autoridad, los derechos del cliente y revisa tu contrato periódicamente, recuerda que la ley está en constante cambio.

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