LOS MICRONEGOCIOS SE ALEJAN DE LOS BANCOS PARA OBTENER CRÉDITOS


A pesar de la crisis económica y de que la tasa de interés del Banco de México (Banxico) está en niveles bajos, los dueños de las microempresas se enfrentan con altos costos para poder financiarse con la banca tradicional, sin embargo, lejos de desistir, los empresarios buscan otras maneras de obtener créditos, siendo las fintech, sofomes y hasta las casas de empeño las que atienden este mercado.

La principales razones por la que acuden a estas opciones van desde los procesos más cortos para obtener el financiamiento hasta menores tasas de interés.

Para la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Asofom), esa combinación de factores fue una oportunidad para que sus agremiados lograran una mayor penetración en sus mercados durante la pandemia.

“La Sofomes tenemos procesos más cercanos a los empresarios, tratamos de entender sus modelos de negocio, sabemos cómo son sus procesos y con base en el negocio creamos productos a la medida. Eso nos ha permitido tener más Pymes (como clientes) ”, dijo Fernando Padilla, expresidente de la Asofom. Otras empresas como el Monte de Piedad, también atienden a los micronegocios, principalmente aquellos que son liderados por mujeres. “En el 2020 hubo pequeños y grandes empresarios que acudieron a nosotros en búsqueda de rescatar sus negocios y hacer algunos gastos; te puedo decir que dos de cada tres préstamos históricamente en Monte de Piedad van dirigidos a pequeñas y medianas empresas”, detalló en entrevista Luis Enrique Padilla, director de Operación Prendaria de Nacional Monte de Piedad.

El directivo comentó que las mujeres principalmente lideran negocios como cafeterías, estéticas o lavanderías. En 2020, el monto promedio que otorgaron por prenda fue de 3,800 pesos ante un incremento en el precio del oro, también lanzaron un programa en donde los clientes frecuentes que recuperan sus prendas de forma puntual también obtuvieron más dinero a una tasa más baja.

La tasa mensual ponderada promedio de Monte de Piedad fue de 4.25% en 2020 y a los clientes cumplidos, se les dio hasta el 97% del valor de la prenda con una tasa mensual de 2%, lo cual fue atractivo para los clientes.

En el caso de BBVA México, el banco más grande en el país por número de activos y clientes, la tasa de interés para microcréditos fue de 31.65% mensuales en promedio, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico). Para Citbanamex la tasa mensual fue de 24.86% al cierre del 2020. Los bancos que van a la base de la pirámide, como Compartamos, la tasa se incrementa a 82.03% mensual, BanCoppel tiene una tasa de 60.96% y Banco Azteca de 59.21%, de acuerdo con cifras de Banxico. Para Sofomes como Mifel o Consubanco, la tasa se convierte en 23.40% y 49.79% mensuales, respectivamente.

Otra opción que están encontrando los microempresarios son las fintech como Pagaloop, que ofrece financiamiento de acuerdo al límite de crédito que tenga el microempresario en su tarjeta de crédito.

La tasa de esta empresa es de 4.7% más IVA por transacción y de acuerdo con Alejandro Servín, cofundador de la firma, los dueños de mipymes los prefieren por el rápido tiempo de respuesta con el que obtienen el crédito.

Los bancos han dicho a través de la Asociación que los representa, la ABM, que los microempresarios mexicanos son quienes frenaron la demanda del crédito ante la incertidumbre de no saber si van a poder cumplir con sus pagos de forma oportuna.

En marzo del 2020, el gobierno federal emitió una regulación para dar facilidades a los bancos y que ayudaran a sus clientes; las medidas consistieron en planes de diferimiento de créditos hasta por seis meses. Las cifras más recientes de la Asociación de Bancos de México (ABM) destacan que 8.6 millones de personas fueron beneficiadas con este esquema por más de 1.1 billones de pesos.

Para las Sofomes, los créditos se pudieron reestructurar más allá de seis u ocho meses debido a la cercanía que mantienen con sus clientes mientras que las fintechs podían ver mes a mes cuál era el desempeño de sus acreditados.


Fuente: Expansión