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Menor demanda de crédito ayudó a que el sistema financiero permaneciera sólido



Pese el fuerte impacto que tuvo la pandemia de Covid-19 en la economía, el sector financiero mexicano mantuvo su fortaleza, lo cual se ve reflejado en sus sólidos indicadores.


De acuerdo con la Fundación de Estudios Financieros (Fundef), la solidez del sistema se basa en un marco regulatorio adecuado y en las buenas prácticas operativas por parte de los bancos, al prestar a deudores que tienen una adecuada capacidad de pago.


No obstante, en que el sistema mexicano permaneciera sólido en pandemia, también influyeron otros factores como una menor demanda de crédito por parte de las familias; y el buen desempeño de las variables financieras, en especial la inflación en dicho periodo, señala el organismo.


“Son tres factores externos al sistema: las familias en promedio consumieron menos, ahorraron más y demandaron menos crédito; las empresas que no estaban sobreendeudas, y el buen desempeño de las variables financieras que se explica fundamentalmente por el control de la inflación”, precisa.


Con base en un estudio, puntualiza que la variable más relevante detrás de la estabilidad de los indicadores financieros, es el control de la inflación, y subraya que el choque por la pandemia no se amplificó justo por esta situación. “Esta es evidencia de lo valioso de la autonomía del Banco de México”.


La Fundef menciona que el financiamiento interno al sector privado en México, en monto y porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), revela que su nivel y estructura son adecuados y tienen una diversificación razonable.


Para evaluar lo adecuado de su nivel, expone, hay que comparar con lo que sucedía en otros países a finales del 2020, cuando naciones desarrolladas como Estados Unidos, tenía 216% del PIB en deuda al sector privado; Japón 176% y Corea del Sur 165 por ciento.


En tanto, países en desarrollo como Chile, tenía 124% del PIB; Turquía 75% y China 82 por ciento. “De la comparación se concluye que el sector privado de México no se encuentra sobreendeudado”.


Agrega que el aumento del financiamiento al sector privado como porcentaje del PIB durante la última década fue de 16 puntos porcentuales. “En general, la dinámica del crédito en México también ha sido razonable”.


Menor carga financiera


La Fundef sostiene que, dado lo anterior, la carga financiera del crédito al consumo fue menor en el 2020 al igual que en el caso de empresas; mientras que el costo del servicio de la deuda hipotecaria subió marginalmente por un mayor monto de crédito.


“Además, hubo una disminución del monto de crédito al consumo equivalente a 0.44% del PIB de 2020, lo que implica que los hogares destinaron recursos adicionales a disminuir su deuda”.


En lo referente a las empresas, la información de la Fundef argumenta que el porcentaje que está en condición de operar menos de un mes en las condiciones actuales de ingresos, es bajo (entre 2 y 2.5% del total). Entre la segunda y tercera encuesta, se observa una mejoría en el plazo que podrían operar en tales condiciones.


Estas respuestas indican que hubo afectación financiera en términos de flujo y que, pasado el tiempo, las perspectivas para mantener su operación, mejoraron.


La Fundef concluye que el sistema financiero mexicano sigue sólido y puede apoyar la recuperación económica, ya que los intermediarios cuentan con los recursos para prestar, siempre y cuando la demanda de crédito se reactive.


Asimismo, considera que debe mantenerse un marco regulatorio adecuado para que el sistema siga resistente.


Fuente: El Economista

Autor: Eduardo Juárez

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