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Un vistazo al sector fintech: planeando un futuro financiero en Latinoamérica



Esta afirmación implica que son irresponsables con el dinero. Pero la realidad, es que, si no ahorran, no es porque no quieran, sino porque diversos factores como los salarios bajos, las tasas altas de interés y los contratos de empleo injustos, hacen que sea prácticamente imposible.


Esto refiere a un problema mayor sobre las finanzas en la región: nuestras comunidades enfrentan dificultades para tener “salud financiera”. Afortunadamente, la innovación tecnológica está creando alternativas para que los latinoamericanos puedan tener estabilidad financiera. Startups tecnológicas de “salud financiera” están creciendo rápidamente en Latinoamérica, tomando productos y servicios que solían estar reservados para la élite y haciéndolos más accesibles y económicos para el resto de la población.

Cuando hablamos de la salud financiera de una persona, nos referimos a la posibilidad que tiene de acceder a un préstamo cuando lo necesita, administrar sus finanzas personales y planear un futuro estable con flujo de efectivo y con beneficios laborales. Estos retos han persistido por un largo tiempo en las economías de Latinoamérica.


Por ejemplo, los prestadores abusivos han expandido su alcance y han empujado a los individuos a pedir préstamos de emergencia con tasas de interés muy altas. Los dueños de pequeños negocios se han visto más afectados que sus grandes competidores y han tenido mayores dificultades para manejar sus finanzas y, por lo tanto, menores posibilidades de obtener un préstamo bancario. Además, el ingreso de los trabajadores informales se ha tornado aún más irregular.


La buena noticia es que las startups de servicios financieros están ofreciendo préstamos alternativos enfocados a la población de bajo ingreso; estos están basados en la predicción de comportamiento, en lugar de un análisis histórico. Las startups también están ayudando a los dueños de pequeños y medianos negocios a manejar sus finanzas y por consecuencia, a acceder a préstamos que les permitan mantenerse frente a sus grandes competidores. Estas startups están brindando estabilidad a los trabajadores informales mediante liquidez, ahorros de emergencia y oportunidades para un mejor futuro.


La startup mexicana Aplazo permite que sus consumidores puedan dividir sus compras diarias por internet en pagos quincenales sin tener una tarjeta de crédito, ofreciendo así un servicio de préstamo alternativo. Opciones como esta han crecido en los últimos años y tienen el potencial de revolucionar la banca tradicional en Latinoamérica. Un ejemplo es Vexi, en México, que permite que cualquier persona pueda obtener una línea de crédito de $1,000 pesos mexicanos con papeleo mínimo y Akredito, en Brasil, que consolida las deudas vencidas de personas que de otra manera no podrían acceder a un trabajo o servicios financieros básicos.

CFORemoto, es una startup chilena que provee control financiero automatizado en tiempo real para dueños de negocios y ayuda a que los dueños de PyMEs puedan ordenar sus finanzas para acceder a préstamos. Ellos son solo un ejemplo de las startups que están democratizando el acceso a servicios de negocio. Creci, en Colombia, es una plataforma que moviliza el capital de inversionistas de impacto social a los pequeños negocios que persiguen al menos uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas; mientras que Ecomm-App, en Argentina, ayuda a los comerciantes a administrar su inventario en tiempo real y a facturar en segundos.


Finalmente, la startup colombiana Factcil proporciona liquidez y estabilidad al adelantar los pagos de trabajadores informales e independientes. Estas alternativas de nómina benefician a los trabajadores que de otra manera se verían afectados por los sistemas de pago que llegan a retrasarse hasta 90 días, haciendo que les sea imposible prepararse para una emergencia. Otras alternativas de nómina incluyen a Akiba, en México, quien ofrece préstamos de nómina, salarios bajo demanda y caja de ahorro para empleados de bajo ingreso.


Las startups de salud financiera están ganando tracción en Latinoamérica: el año pasado la startup fintech brasileña DinDin, que reduce transacciones en efectivo con un software móvil alternativo, fue adquirida por Bradesco. Y este año, la startup mexicana Fintual, que ofrece ahorros y opciones de inversión por medio de una plataforma online, levantó $39 millones de dólares en una ronda de inversionistas liderada por Sequoia.


Es evidente que estas startups necesitan capital. Pero no solo eso, son fundadores que están comprometidos con cumplir su misión y no sólo persiguen las ganancias.


En otras palabras, necesitan de capital paciente. El problema con los VC tradicionales es que tienen una mentalidad de crecer a cualquier costo. El capital paciente, por el otro lado, se enfoca en el largo plazo y en encontrar un producto adecuado para el mercado, apoyando el crecimiento a un ritmo apropiado para los desafíos que están resolviendo.


Crecer a cualquier costo no siempre es sustentable y los emprendedores de salud financiera que están creando productos adecuados para el mercado y alcanzando audiencias previamente ignoradas, están priorizando a sus clientes, lo que generará un ingreso más sustentable.


Estos productos no solo impactan el futuro financiero de muchos latinoamericanos, también ayudan a crear éxitos constantes para los inversionistas de una región llena de potencial, como lo es Latinoamérica.


Fuente: Forbes

Autor: Daniel Cossío

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